¿Cuán influyente puede llegar a ser la música en las personas?
Por: Renato Ramírez
el polémico caso de judas Priest, los suicidios de dos jóvenes y una demanda que sacudió a toda la industria del metal entre 1985 y 1990 que sigue generando debate hasta el día de hoy.
Una tragedia y una inusual acusación
En 1985, dos jóvenes en Estados Unidos, realizaron un pacto suicida tras escuchar música de la banda británica Judas Priest. Uno murió y el otro falleció años después por las secuelas. Las familias demandaron a la banda, alegando que la canción “Better by You, Better than Me” contenía mensajes subliminales como “do it” que incitaban al suicidio. Tras años de juicio, la banda fue absuelta de los cargos. Aun así, el caso marcó un precedente legal y cultural.
Puede ser la música “peligrosa”?
Según una encuesta realizada recientemente, la mayoría de los encuestados considera que la música sí puede ser peligrosa para personas con tendencias suicidas. Este dato refuerza la idea de que ciertos contenidos podrían influir negativamente en individuos emocionalmente inestables.
Responsabilidad de la banda?
Por otro lado, cuando se preguntó si estuvo bien la familia en responsabilizar a la banda por las acciones de los jóvenes, la mayoría no estuvo de acuerdo con esta decisión. Esto sugiere que, aunque se reconoce la influencia de la música, el público sugiere que los artistas no deben ser considerados responsables por decisiones personales que pueden estar influenciadas por un montón de factores alejados de la música.
La música influye, pero no determina
Finalmente, un tercer gráfico mostró que la mayoría cree que la música sí tiene influencia sobre las personas, aunque no necesariamente en forma directa ni absoluta. El caso de Judas Priest sigue siendo un ejemplo complejo de cómo arte, salud mental y responsabilidad social pueden chocar en los tribunales y en la opinión pública.
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